ABRO LOS BRAZOS A LA PROSPERIDAD

 

 

ABRO LOS BRAZOS A LA PROSPERIDAD

“Me merezco lo mejor y lo acepto, ahora mismo”

Muchas veces nos mostramos dispuestos a hacer afirmaciones como esta, pero por más que la repetimos no nos parece que sea válida, no lo terminamos de creer….

Esto se debe en muchas ocasiones a que tenemos alguna/s las siguientes creencias, damos crédito a uno de los siguientes enunciados:

El dinero no crece en los árboles.

Soy pobre pero honrado.

Solo los estafadores tienen dinero.

El dinero se va con más rapidez de la que llega.

Para ganar dinero hay que dejarse la piel.

Me enferma la gente que tiene dinero.

El dinero corrompe.

El dinero es sucio.

….

Esto es una manera de pensar que nos limita. Quizás son creencias que provienen de nuestra familia, de la sociedad en la que crecemos, … pero da igual, para lograr la prosperidad debemos hacerlas desaparecer de nuestra conciencia.

La verdadera prosperidad comienza cuando nos sentimos bien con nosotros mismos. La prosperidad nos da libertad de hacer lo que queremos cuando queremos, no es tener mucho dinero en el banco, es un estado de ánimo. Es la suma de libertad, salud, alegría, ….

Otro bloqueo que nos impide prosperar es la idea de que no nos lo merecemos, entonces , aunque nos lleguen los dones, los perderemos con facilidad. Solo quiero dinero para ayudar a otros , es como decir que no lo merecemos para nosotros mismos, esta es una manera muy común de rechazar la prosperidad. Si te hacen un regalo, un elogio, te invitan a comer, ¡ acéptalo con agradecimiento ! Es una manera directa de decirle al Universo que aceptas sus bienes.

Debemos también recordar que los recursos son inagotables, y que cada semilla es capaz de producir una planta que a su vez va a producir una infinidad de frutos. Lo único que nos limita es nuestra propia creencia en las limitaciones y en la carencia.

Haz lugar para lo nuevo, hay una “ley” que dice: si no lo has usado desde hace un año es que no lo necesitas”, tíralo, regálalo, véndelo, cámbialo o quémalo.

Es el modo de  hacer sitio en nuestra vida y en nuestra mente para recibir toda clases de bienes, para recibir todo lo nuevo y maravilloso que está por venir.

¿Te molesta recibir facturas? Nos dicen que hay que recibir las facturas con amor y alegría, porque una factura es un reconocimiento de que puedes permitírtelo , en definitiva es ver el dinero como un amigo.

Es importante recordar que que el Universo es pródigo y abundante y solo por el hecho de haber nacido tenemos derecho a que se nos proporcione todo lo que necesitamos.

Y … Esto sirve para todo el mundo.

Regocíjate por la buena suerte ajena, si sientes celos o resentimiento porque otros tengan más que tú estás bloqueando tu propia prosperidad, recuerda que como gane cada uno su dinero no es asunto tuyo.

Se generoso con las propinas, no seas tacaño escatimando en tus compras, al elegir tu comida en un restaurante, … Date permiso para el disfrute.

Por lo menos una vez al día abre los brazos y di : “Estoy abiert@ a todo el bien y a toda la abundancia del Universo.” “Me merezco lo mejor y lo acepto, ahora mismo”

Alégrate de tener Prosperidad en la salud, alegría de vivir, reconocimiento, amigos, …

¡¡¡¡¡ Alégrate ante la abundancia que supone despertarte cada mañana frente a la experiencia de un nuevo día.!!!!!!

En la infinitud de la vida, donde estoy,

todo es perfecto, completo y entero.

Formo parte del poder que me ha creado,

y me abro totalmente para recibir la abundante corriente 

de prosperidad que me ofrece el Universo.

Mis necesidades y deseos me satisfacen todos 

sin haberlo pedido siquiera.

Con la guía y la protección de lo divino,

elijo siempre aquello que me beneficia.

Me regocijan los éxitos ajenos ,

porque sé que hay de sobra para todos.

Constantemente aumento mi conciencia de la abundancia 

y esto se refleja en ingresos cada vez mayores.

Mi bien proviene de todos y de todas partes.

Todo está bien en mi mundo.

Basado en el libro de Louise L. Hay

Usted puede sanar su vida

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